Liderazgo por capricho: el desgaste silencioso del talento
No hace falta un manual de gestión para reconocer cuando un entorno ha cruzado la línea de la exigencia hacia la arbitrariedad. El síntoma más claro no está en las métricas, sino en el ritmo impuesto: la disponibilidad se exige como deber absoluto, veinticuatro horas al día. La planificación personal se vuelve decorativa. Por más organización que demuestres, siempre llegarás tarde, como si el reloj solo marcara para el que manda.
Esta dinámica no nace de la urgencia del mercado. Nace de una necesidad de control que confunde dirección con posesión. Cuando las instrucciones cambian por estados de ánimo y no por datos, el equipo deja de resolver y empieza a gestionar incertidumbre. Se premia la obediencia sobre el criterio profesional. Y aparece el segundo mecanismo: la redistribución selectiva del mérito. Si el proyecto funciona, la narrativa lo atribuye a la visión del mando. Si algo se rompe, la responsabilidad recae íntegramente en quien ejecutó. Es un ciclo que elimina la rendición de cuentas y la sustituye por un relato conveniente.
Las organizaciones que normalizan esta estructura creen que construyen resiliencia. En realidad, drenan talento. Quienes aceptan el modelo terminan agotando su capacidad crítica, porque el miedo a la represalia silenciosa pesa más que la carga laboral. La innovación no florece donde el error se castiga de forma desproporcionada y el acierto se apropia sin contexto. El costo real no se mide en horas extra, sino en la erosión progresiva de la confianza institucional.
No se trata de pedir entornos laxos. Se exige coherencia. Un equipo rinde por claridad, no por imposición. Mientras confundamos capricho con dirección y disponibilidad con compromiso, seguiremos celebrando resultados cortoplacistas mientras pagamos con fuga de criterio. La pregunta no es cuánto puedes aguantar. Es hasta cuándo vamos a aceptar que el desgaste sea el precio de la supuesta lealtad.
#Liderazgo #CulturaOrganizacional #GestiónDelTalento #Burnout #ÉticaProfesional #Productividad #LiderazgoResponsablez
Deja tu comentario
Su dirección de correo electrónico no será publicada.
0 Comentarios